lunes, 21 de mayo de 2012

Ya Que Querias Saber Algo de Como Escribo

Me da un poco de verguenza. Lo escribi hace muchos años, alla por 1986. En esa epoca yo terminaba el colegio, aun era adolescente y todavia no tenia claro lo que haria con mi vida... oh, wait, aun no lo tengo claro tampoco...

Gigi
Gigi se repite
                    en historias alternas a los compases de la música
sobre esta tierra
y no hay más
que hormonas esperándose el encuentro, disociándose
mientras vuelvo a recordarla
                                           en Lima, Buenos Aires, Rio de Janeiro...
Gigi se percibe
                      (o se persigue, o preside, o reincide)
nuevamente solitaria
y aunque esté clasificada(y justamente)
entre las diez mujeres más bellas del planeta
se refugia(sutilmente)
               en su cerrado grupo de amiguitos,
en modo asexual(extrañamente)
                          precisamente
                                              donde me es(otra vez) inalcanzable,
                                              donde repele mis avances facilmente...
Romantica, absurdamente razonable,
                  se esfuma hacia un cuadro pintado por Dalí
y solo pido a sus dioses que no me son conocidos
que la traigan cerca mío.
Pero mis palabras
                           y lo que siento
se bombardean por el éter a su busca
                        (aunque casi nadie más lo sepa)
y a la larga, como con las piedras de Isidoro de Sevilla,
han de traer su querer de vuelta...
                                                  lo malo es que, dadas las circunstancias,
                                                  (tal vez/es probable)
                                                  no sepa de quién le vienen los impulsos
                                                  y se abrace al primer gato arrabalero
                                                  que pase por allí...
entretanto, me toca quedarme con los sueños,
las diez, ochenta, doscientas quince veces que sus ojos me enfrentaron,
el zumbido de su voz en mi memoria,
y ese breve, casi casual, maravilloso instante,
en que he tenido su piel entre mis manos.
Gigi me fascina, me inhibe, me gusta, la recuerdo,
       y lleno de palabras mis espacios
       para intentar repetirla en mis sentidos. Pero
                                                                         ya nada de ella me pertenece, solo su imagen
y despierto
sudando, con los labios secos, la barba crecida, el cuerpo inquieto,
              con ojeras, solo, en una habitacion sin luz,
              a escribir, en infinito, su nombre entre mis manos...

Y por si acaso, en mi memoria, asi era Gigi --> , quien, como imaginaras, no se llamaba realmente Gigi, ^^